Pese a que aún hay un elevado desconocimiento sobre la agricultura bajo abrigo entre la población europea, lo cierto es que su imagen mejora entre los consumidores. Según el II Observatorio Europeo sobre la Percepción de las Frutas y Hortalizas elaborado en el marco del Programa Cute Solar, a raíz de una encuesta realizada a 4.500 personas de España, Alemania y Bélgica, el 48% de la población tiene una percepción positiva o muy positiva de los cultivos en invernadero y menos de un 4% manifiesta cierta negatividad. Aun así, el 37% no tiene una opinión formada sobre este tipo de agricultura.
Se trata de unos microsensores desechables de bajo costo, creados por Arezoo Emadi, profesora de ingeniería eléctrica e informática en la Universidad de Windsor y pionera en el desarrollo de tecnología de sensores de alto rendimiento, que detectan sustancias químicas volátiles en el aire y así evidenciar la presencia de diferentes plagas y factores estresantes de las plantas mucho antes de que sean visibles para el ojo humano.
En las afueras de Barcelona, en el Parque Natural de Collserola se ha levantado un invernadero de madera y cristal, creado por un equipo de alumnos del Máster en Edificación Ecológica Avanzada y Biociudades del Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC), creado para experimentar y probar nuevos hábitats autosuficientes.
El resultado es una arquitectura pequeña caracterizada por un marco de madera, paneles fotovoltaicos para satisfacer las demandas de energía y tecnología de cultivo avanzada.
Nemo’s Garden fue fundado en 2021 por Sergio Gamberini, presidente de Ocean Reef Group, y su hijo, Luca Gamberini. Su equipo de ingenieros, buzos y científicos ha estado trabajando para demostrar la viabilidad de cultivar hierbas, frutas y verduras bajo el agua.
La innovación clave de Nemo’s Garden, una biosfera subacuática, es un tipo único de invernadero submarino, capaz de aprovechar los factores ambientales positivos del océano: estabilidad de la temperatura, generación de agua por evaporación, absorción de CO2, abundancia de oxígeno y protección inherente contra las plagas. para crear un entorno ideal para el cultivo de cultivos.
El aroma que desprende el ‘stand’ de ‘Sabores Almería’ sigue causando sensación en la XX edición de ‘Madrid Fusión’ #AlimentosDeEspaña. Su espacio gastronómico en este Congreso Internacional se ha convertido en un escaparate para mostrar al mundo la innovación en la producción y la versatilidad del campo almeriense en los fogones de los mejores chefs del mundo.
Chefs de más de una decena de países, periodistas especializados en gastronomía, medios de comunicación y expertos han fotografiado y disfrutado con los cinco sentidos del invernadero 3.0 que continúa revolucionando el acceso principal a este foro gastronómico.
El estudio de la Universidad Estatal de Carolina del Norte se realizó sobre un cultivo de lechugas en invernadero. «Nos sorprendió un poco: no hubo una reducción real en el crecimiento o la salud de las plantas», dice Heike Sederoff, coautor del estudio y profesor de biología vegetal. «Significa que la idea de integrar células solares transparentes en invernaderos se puede hacer».
Debido a que las plantas no utilizan todas las longitudes de onda de la luz para la fotosíntesis, los investigadores han explorado la idea de crear células solares orgánicas semitransparentes que absorban principalmente longitudes de onda de la luz de las que las plantas no dependen e incorporar esas células solares en invernaderos.
Futuros universitarios han podido comprobar cómo pueden conocer en detalle las características del sistema intensivo de la agricultura de la provincia sin salir del campus de la UAL.
De ello se está encargando la Oficina de Transferencia de Resultados de la Investigación, la OTRI, a través de cuatro de los investigadores del Departamento de Agronomía han hecho de anfitriones para la última visita de estudiantes que se ha recibido, en este caso del Instituto de Enseñanza Secundaria Mar Mediterráneo, de Aguadulce.
La digitalización de los invernaderos pasa por el desarrollo de una herramienta que les permita a los agricultores conocer de forma integral toda la información en tiempo real de su explotación para optimizar al máximo todos los procesos. Estas dos fincas son el claro ejemplo de cómo funciona la tecnología para el control del clima y riego.
Dori Amate, Técnico de Producción, Anecoop
Descripción del invernadero: Estamos en la Finca Experimental UAL-Anecoop, en un invernadero multi túnel de 4.400 metros que ahora mismo tiene un cultivo de tomate y está dotado con tecnología de control de clima y de control de riego.
¿Cómo funciona la tecnología de riego?
En esta explotación estamos cultivando en fibra de coco y para controlar el riego en este tipo de invernaderos lo que hacemos es usar bandejas de drenaje con sensores a demanda. Para cultivos en suelo usamos sensores de humedad en suelo y cuando baja la humedad tienen unas pautas que dan la orden para que se riegue el cultivo.
¿Cómo es el control del clima?
-Para controlar el clima del interior del invernadero tenemos una estación meteorológica ubicada en un sitio representativo de la finca que manda las señales al programa que tenemos en el ordenador y de forma automática realiza la apertura y cierre de ventanas controlando la humedad y la temperatura que hay dentro del invernadero.
¿Cómo se procesan los datos que recogen los sensores?
Los datos que recogen los sensores van directamente a un programa en un ordenador en el que nosotros vemos todos los datos que se han obtenido y como técnicos tomamos las decisiones y las pautas que hay que introducir en el programa para que controle el riego y el clima. Pero realmente lo ideal sería que esos datos nos llegarán a través de cualquier APP o de otro sistema en tiempo real a donde nosotros estemos, y no que tengamos que venir físicamente a la finca a ver ese ordenador. De esta manera un domingo, por ejemplo, desde casa vemos que hace viento y podemos modificar la pauta de apertura y cierre de ventanas, facilitándonos mucho el trabajo.
¿Esta finca cuenta con otra automatización?
Sí, recientemente hemos implantado un sistema de control de productividad y trabajo en el que se intenta controlar el rendimiento que se obtiene de cada trabajador, así como otros aspectos. Cada trabajador lleva su ficha personal que es como su identidad y un móvil. En cada líneo del invernadero hay otra ficha que se une al móvil del trabajador y reconoce que están trabajando en esa zona. Además, permite seleccionar la tarea que está haciendo cada trabajador y calcular el tiempo medio que se tarda en destallar, en recolectar, en arrancar un cultivo y en definitiva en todas las fases del cultivo.
Igualmente, a la hora de la recolección cada trabajador va poniendo en la aplicación las cajas y la producción que saca de cada líneo. Por lo tanto, también nos sirve para saber la productividad que tiene cada variedad. Y también que es muy interesante cuando los trabajadores andan por el invernadero y detectan algún problema o plaga, lo registran en la APP y llega directamente al ordenador y nos avisa a nosotros teniendo así una mejor visión de todo el cultivo.
Ana Hernández, directora de I+D , Grupo Hortícola Paloma
Descripción del invernadero:
Nos encontramos en un invernadero multi túnel de tomate en hidroponía, en el que realizamos un control climático automatizado gracias a las sondas interiores que miden temperatura y humedad; y también a una estación climática que se encuentra en el exterior.
¿Cómo es el control del clima?
El control climático lo adaptamos en función de la temperatura interior y la humedad. Se controla la apertura de las ventanas automáticamente según los parámetros que hayamos metido. También este invernadero dispone de pantalla térmica con la que podemos obtener una mayor eficiencia. Así por la tarde se echa la pantalla para conseguir retener la temperatura que ha tenido el invernadero durante el día y contar con una mejor climatización del invernadero.
¿Cómo funciona la tecnología de riego?
El control de riego lo realizamos automáticamente en función del sistema de bandeja de demanda. Esta bandeja contiene una muestra del sustrato en el que se recoge en un sensor la cantidad de drenaje que la planta está obteniendo y en función de eso el programa va a ajustando automáticamente los riegos que necesita la planta. En función del agua de drenaje que le sobra a la planta y también las condiciones climáticas del invernadero con los sensores de temperatura y de radiación solar.
En paralelo para el control del riego disponemos de otro sistema que hace un control del peso tanto del sustrato como de la planta. Los datos de peso, sabiendo la cantidad de agua que se está aportando, nos dan información sobre la biomasa de la planta; y con toda esa información obtenemos unos índices que interpretamos para poder modificar el momento del riego y la cantidad de agua que queremos aplicar.
¿Qué programas o software tienen para esta tecnología?
Disponemos de distintos programas, tanto para el control climático como para el control de riego. Podemos acceder a ellos desde el ordenador de la finca, así como desde las distintas aplicaciones web desde una tablet o desde un móvil. Actualmente disponemos de un invernadero muy digitalizado con muchos sensores y gran automatización de todos los procesos, pero sí que es verdad que cada uno de ellos van con software independiente y distintas APP. Lo ideal sería poder disponer de una APP integral desde la que acceder y controlar todos los automatismos. Por eso, el trabajo que está desarrollando el Grupo Operativo Inverconec es muy importante y será de gran utilidad en este sentido.
Sobre GO Inverconec
Este proyecto tiene como objetivo diseñar una plataforma tecnológica para la digitalización y el control completo de la producción bajo invernadero, relacionada con la productividad, la sostenibilidad, el óptimo rendimiento y la trazabilidad, está financiado por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) de la Unión Europea en un 80% y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) en un 20%, a través del Real Decreto 169/2018, de 23 de marzo.
El proyecto se enmarca en el Programa Nacional de Desarrollo Rural 2014-2020 en su convocatoria 2020 y gestionado por la Dirección General de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria (DGDRIFA), como autoridad de gestión encargada de la aplicación de la ayuda FEADER y nacional correspondiente (referencia a la ayuda 44532).
El organismo responsable del contenido de dicho proyecto es el Grupo Operativo: GO INVERCONEC. INVERNADERO CONECTADO, DESDE EL CULTIVO HASTA EL CONSUMIDOR FINAL, con una duración aproximada de 2 años, se desarrollará hasta marzo de 2023 con un presupuesto total de 531.524,31 euros. COEXPHAL, participa con un presupuesto de 55.472,88 euros.
20 Abr 2022
La mitad de los consumidores europeos valora el bajo impacto ambiental de los invernaderos solares
Pese a que aún hay un elevado desconocimiento sobre la agricultura bajo abrigo entre la población europea, lo cierto es que su imagen mejora entre los consumidores. Según el II Observatorio Europeo sobre la Percepción de las Frutas y Hortalizas elaborado en el marco del Programa Cute Solar, a raíz de una encuesta realizada a 4.500 personas de España, Alemania y Bélgica, el 48% de la población tiene una percepción positiva o muy positiva de los cultivos en invernadero y menos de un 4% manifiesta cierta negatividad. Aun así, el 37% no tiene una opinión formada sobre este tipo de agricultura.
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