Biodiversidad para mantener la fauna autóctona y potenciar el control biológico de plagas

El entorno de los invernaderos de Almería, así como su interior se está transformando en auténticas mantas de biodiversidad cargadas de flora y fauna autóctona que constituyen una milicia natural para controlar las plagas y enfermedades en los cultivos. Desde el Departamento de Agroecología de APROA se estima que se han plantado más de 200 kilómetros de setos en el exterior de las explotaciones almerienses.